sábado, 29 de diciembre de 2007

Alma

El alma se evapora en aliento,
permanece hundida, quieta,
quizás trémula,
y en mi voluntad
me consume el exceso.
Alighie

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Historias de amor

No puedo más que contemplar
cada historia de amor
como algo agonizante, tedioso y fugaz,
pues eso es el amor,
una enfermedad virulenta y terminal.
Alighie

lunes, 17 de diciembre de 2007

Y moriré

Sólo veo trazas, estelas en el cielo.

Sueño con alguien que cuidará de mí

cuando yo muera, y moriré.

Mi alma quedará quieta en hielo.

El descanso consumirá este sufrir

cuando yo muera, y moriré.

Sólo veo flores secas por el suelo.

Mi espera contigo será en el tapiz

cuando yo muera , y moriré.

Mi alma llorará en vacío su anhelo.

La memoria envejecerá por mentir

cuando yo muera, y moriré.

Alighie

viernes, 14 de diciembre de 2007

La hora

Ardió el tiempo.

Ya no habla, solo observa decaído.

Allá en el horizonte entre la niebla

advierte una tenue imagen.

Quebrado comprende que yacerá,

pues la reconoce a lo lejos,

llega inexorable, implacable,

llorando asume su fatalidad.

Desfallecen los sentimientos,

quienes nos dieron vida.

Ahora ya tranquilo,

sin ansia, sin prisa,

el odio espera,

y ahí se pudre el alma en una laguna seca,

convirtiendo esto en un simple divagar,

pintando en gris cada cielo.

Así sacia el dolor irónico

su aliento con sangre,

y en la oscuridad se escucha en silencio como llega,

enfriando los pies,

deteniendo un latir degenerativo,

agonizante y en ese momento ya cobarde.

Cruel extirpa su voluntad,

sume bajo el agua todos los recuerdos

mostrando en blanco destellos del pasado.

Baten los párpados en salva un pestañeo

y con él toda obstinación queda reducida a un fugaz soplo

por el que calla un comienzo y despierta un final.

Alighie

lunes, 10 de diciembre de 2007

Mi decisión

Cada día que pasa, cada segundo que se quema, cada milímetro que avanza el musgo en su afán
por devorar mi escasa sensatez; me siento más seguro y satisfecho con mi decisión.
Además, me siento el único responsable, antes era un sentimiento de culpabilidad, pero ahora no. Se ha convertido en honroso por haberse mantenido mi opción. Me arrepiento quizás de todo, menos de esa decisión, que ahora me empuja a seguir olvidando.
(...)
Firma mi desdichada conciencia

Viento gris

No se puede oler el tiempo como se huele allí, ni ver pasar atardeceres tan rápido y los días son de 12 horas. Nunca es primavera, huele a f...