martes, 16 de diciembre de 2008

Amor de azufre

En la noche aquella del sacrificio,
bailaba la luna sólo con el gozo
como lo hizo el sol con el dolor.

El ritmo era de desmayo blanco,
los zapatos de baile, de jade verde,
y la sensación de papel bajo la lluvia,

Flotando suave envuelto en denso aire,
aire sostenible de pánico y epidemia,
para los que allí vomitábamos,
para nuestro disfrute, amor de azufre.
Alighie

lunes, 1 de diciembre de 2008

Sístole

Aunque tenue, débil y en urna,
algo se contrae, se libera
padeciendo en la noche oscura,
como aquellos sueños quebrados.

Se desliza entre las almas
para dar descanso al perecer,
para reflejar un último rayo,
para intentar acariciar,
en este mismo instante,
con esta fría intensidad,
al odio,
como fue virgen la primera,
por última vez.

Alighie

domingo, 9 de noviembre de 2008

Aquí todo hecho de vidrio

Aquí que la eternidad ardió en un incendio.
Aquí que el amor fue lo más seguro
y esperar fue siempre lo más correcto,
aquí, en este infierno.

Aquí que el fugitivo corría tropezando y tan lento.
Aquí que sé que cada vez estoy más muerto.
Aquí que “Aquí” me inspira por rancheras.
Aquí que de forma inconsciente siempre pierdo.
Aquí que en vano todo es valor y denuedo.

Aquí que vuelvo a creerme ausente
y me observan de más y de más lejos.
Aquí que en este pozo sólo oigo el eco.
Aquí que por volver y volverte a ver
he perdido el hilo y la vista ya no alcanza,
aquí que es tan doloroso estar en medio.

Aquí que nada parece ser suficiente.
Aquí que todo está hecho de vidrio.
Aquí La Pinta, La Niña y La Decepción.
Aquí que solo quedamos yo y el penitente.
Aquí que por precaución ya dije adiós.

Dunsa Alighie

martes, 14 de octubre de 2008

Niebla, ceniza

Soy una nube, ni especial ni tan parecida a otras, aunque como todas, bajo ciertas presiones, me deshilacho y parezco desaparecer.

En distintas corrientes viajo a distintas velocidades, siempre acompañado, de silbidos, truenos y rayos.

En mi centro lo más parecido a un corazón humano, que se rompe y se reconstruye, como el vuestro, lo más a menudo posible.

En ocasiones, cuando el clima lo permite, me deslizo entre vuestras palabras y os oigo llamarme niebla, os siento tiritar, os acaricio en la invisibilidad. Cuando deberías sentiros más seguros, sólo os preocupáis en dudar y en disimular.

Ocupo el día en pintar las ciudades en las gélidas mañanas y en las tenebrosas noches. Soy la causa y el escondite de vuestra mezquindad.

Soy la hermana del viento seco, el velo que oculta, la palabra jamás dicha. Vivo entre vosotros y sólo me esperáis al final de vuestras vidas.
Alighie

lunes, 1 de septiembre de 2008

Mira

Paseo por las calles, sin pretensión ni atención.
Hace frío, y aquí el frío es seco e hiriente. No sólo viaja helando fuentes y constipando gentes, cuartea labios, miradas y corazones. Es esta lauretana esquiva que simula la oración de nuestros días.
Pasear, y ser capaz de hacerlo sin motivo, es por ahora de lo poco que me queda, lo mejor.

Dunsa Alighie

miércoles, 20 de agosto de 2008

Vacío consentido

Este vacío consentido,
oírlo ya no duele,
sí sentirlo vencido.

Me escribió cien cartas,
contándomelo todo,
fueron días sencillos.

Atrás resplandecía,
al igual que en sombras,
a tragos pequeñitos.

Duerme la intención,
abrazada en calma,
vagando como aerolito.

Alighie

domingo, 17 de agosto de 2008

Perdóname

Incapaz aún de despreciarte
y ya he terminado por pudrirme
al permitir a este inconsciente amarte.

Ahora es el momento, desfallecer,
templando mi debilidad,
inhalando los nacientes estertores
Dunsa Alighie

jueves, 12 de junio de 2008

Despertar

Recordadme más adelante, ahora olvidaos de mí completamente. Borrad del recuerdo mi imagen, de vuestros labios mi sabor, mi tacto de vuestros dedos, de vuestra nuca mi aliento, pero sobre todo, borrad de vuestras almas, mi dolor.

Ahora caminaré solo, apesadumbrado, inquieto e infeliz. Solo.

Si me veis por las calles, no me habléis, aún si me oís llorar o me sentís morir, no me paréis. Si me veis desnudo, no me vistáis, aún si lo que veis es un moribundo clamando por sed y sudando por hambre, dejadme, os puedo asegurar que esta vez no moriré.

Llegaré, no sé a donde, pero tendré que llegar, pues salvo en pequeños momentos de desfallecimiento fatal, no dejaré de andar. Vacío, uno a uno encontraré cada lugar, por conciencia o por venganza en cada uno escupiré algo mío, por amor no derrocharé lágrimas ni más susurros, y así quizás me llegue a acostumbrar, y viviré despacio, observando y dejándome observar.

Cuando vuelva habríais de haberme esperado tranquilos allí de donde partí, pues estos cinco minutos perplejos en vuestras vidas, han mellado en mis sentidos como años dolientes y ácidos. Os contaré, guardando para mí de quien me acordé en el desierto, particulares sentimientos que viví durante el viaje, experiencias que no llegué a conocer, amores que no tuve en mi cuerpo, catedral para quienes desconoceréis por siempre, os diré al oído secretos que no quisieron contarme, besaré a quien me diga que no he cambiado y ahora me ama más, para terminar os diré que lo que tenía que decir se me ha olvidado, os diré que ya es mañana.

Alighie

martes, 27 de mayo de 2008

Hielo

Sea la luz un suspiro,

sea la imaginación,

sea de broma el destino,

sea la ilusión,

sea de amargo la pena,

sea de hielo mi corazón,

sea la condena

este mar dentellado,

sea líquida su arena,

sea el tiempo el sueño,

sea fugitivo en galera.

Alighie

sábado, 3 de mayo de 2008

Marah

Aún quema esa noche,

esa mirada en mi alma,

que al aire oxidó.

Aún habla Marah,

esa mirada en mi alma,

que débil se extremeció.

Aún soñaba el alba,

esa mirada en mi alma,

esa sonrisa como daga

hundinda en mi corazón.

Alighie

lunes, 21 de abril de 2008

Hierro

Es este agobio el aire que oxida

en el alma mis deseos de hierro.

Es este agobio el fuego que funde

en el alma lo que aire no pudre.

Es este que solo es un tropiezo;

un recuerdo en memoria esquiva.

Alighie (fragmento de "Hierro, seda y púrpura")

martes, 18 de marzo de 2008

Atropina

Padezco tan solemne el silencio

como frío el destino mi muerte.

El cuerpo; humo, el sentimiento

culpa que yace en causa y ahogo,

y el ansia detiene mi sangre,

hiela mi alma y disipa mis venas,

detiene mi sangre,

envenena,

vuela y cae,

vuela y cae.

Alighie

sábado, 9 de febrero de 2008

La Herida

Arde, como templada en el alma la muerte,

desgarrada, como el alma hervida en cobre,

ausente, como escondida el alma sin alero,

vagabunda, como el alma sufrida en la noche,

la herida aún ensangrentada,

penitente y afortunada,

porque ésta ya no siente.

Alighie

domingo, 27 de enero de 2008

Su mejor recuerdo

Esperaba el alba

su mejor atardecer,

gris, templado a fuego,

entre ánimas y almas

oculto, asustado,

derretido y abrumado,

rendido y decapitado.

Alighie

Viento gris

No se puede oler el tiempo como se huele allí, ni ver pasar atardeceres tan rápido y los días son de 12 horas. Nunca es primavera, huele a f...