jueves, 12 de junio de 2008

Despertar

Recordadme más adelante, ahora olvidaos de mí completamente. Borrad del recuerdo mi imagen, de vuestros labios mi sabor, mi tacto de vuestros dedos, de vuestra nuca mi aliento, pero sobre todo, borrad de vuestras almas, mi dolor.

Ahora caminaré solo, apesadumbrado, inquieto e infeliz. Solo.

Si me veis por las calles, no me habléis, aún si me oís llorar o me sentís morir, no me paréis. Si me veis desnudo, no me vistáis, aún si lo que veis es un moribundo clamando por sed y sudando por hambre, dejadme, os puedo asegurar que esta vez no moriré.

Llegaré, no sé a donde, pero tendré que llegar, pues salvo en pequeños momentos de desfallecimiento fatal, no dejaré de andar. Vacío, uno a uno encontraré cada lugar, por conciencia o por venganza en cada uno escupiré algo mío, por amor no derrocharé lágrimas ni más susurros, y así quizás me llegue a acostumbrar, y viviré despacio, observando y dejándome observar.

Cuando vuelva habríais de haberme esperado tranquilos allí de donde partí, pues estos cinco minutos perplejos en vuestras vidas, han mellado en mis sentidos como años dolientes y ácidos. Os contaré, guardando para mí de quien me acordé en el desierto, particulares sentimientos que viví durante el viaje, experiencias que no llegué a conocer, amores que no tuve en mi cuerpo, catedral para quienes desconoceréis por siempre, os diré al oído secretos que no quisieron contarme, besaré a quien me diga que no he cambiado y ahora me ama más, para terminar os diré que lo que tenía que decir se me ha olvidado, os diré que ya es mañana.

Alighie

No hay comentarios:

Viento gris

No se puede oler el tiempo como se huele allí, ni ver pasar atardeceres tan rápido y los días son de 12 horas. Nunca es primavera, huele a f...