martes, 14 de octubre de 2008

Niebla, ceniza

Soy una nube, ni especial ni tan parecida a otras, aunque como todas, bajo ciertas presiones, me deshilacho y parezco desaparecer.

En distintas corrientes viajo a distintas velocidades, siempre acompañado, de silbidos, truenos y rayos.

En mi centro lo más parecido a un corazón humano, que se rompe y se reconstruye, como el vuestro, lo más a menudo posible.

En ocasiones, cuando el clima lo permite, me deslizo entre vuestras palabras y os oigo llamarme niebla, os siento tiritar, os acaricio en la invisibilidad. Cuando deberías sentiros más seguros, sólo os preocupáis en dudar y en disimular.

Ocupo el día en pintar las ciudades en las gélidas mañanas y en las tenebrosas noches. Soy la causa y el escondite de vuestra mezquindad.

Soy la hermana del viento seco, el velo que oculta, la palabra jamás dicha. Vivo entre vosotros y sólo me esperáis al final de vuestras vidas.
Alighie

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